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¿Por qué los gatos comen pasto cuando los hace vomitar?

28 de febrero de 2026 KittyCorner Team

Es uno de los hábitos más famosamente contradictorios y visiblemente desagradables de los felinos, tanto de interior como de exterior.

Dejas salir a tu gato al patio. Ignoran por completo el costoso paté de salmón rico en proteínas que acabas de colocar en su plato. En su lugar, marchan directamente hacia un grupo de maleza verde y espesa que crece entre los adoquines. Mastican agresivamente las duras hojas verdes durante exactamente dos minutos, tragando cuidadosamente varias piezas largas sin masticarlas por completo.

Diez minutos más tarde, regresan al interior de la casa, se sientan directamente en tu alfombra más cara y vomitan violentamente un tubo cilíndrico húmedo compuesto enteramente de hierba no digerida y pelo de gato gris.

Como propietario, te quedas completamente desconcertado. ¿Por qué un carnívoro obligado y altamente inteligente elegiría activamente ingerir una planta que su estómago rechaza física y violentamente? ¿Es un signo de deficiencia nutricional grave o un signo de enfermedad?

La respuesta es sorprendente: el hecho de que la hierba los haga vomitar explícitamente es exactamente el propósito biológico completo de comerla. Aquí está la ciencia sin adornos detrás del consumo de pasto por parte de los felinos.

1. La purga biológica: El emético de la naturaleza

Para comprender el hábito de comer pasto, hay que aceptar qué es realmente un gato: un carnívoro obligado.

Todo su tracto digestivo está diseñado para procesar proteínas y grasas animales. Los gatos carecen de las enzimas digestivas necesarias para descomponer la celulosa de la hierba.

Como no pueden digerir la hierba, las hojas actúan como un irritante para el revestimiento del estómago. Esta irritación desencadena un reflejo de vómito.

¿Por qué un animal se provocaría el vómito deliberadamente? Porque es un método eficaz de purga biológica.

Cuando un gato caza en la naturaleza, consume casi todo el animal de presa. Ingiere carne muscular, pero también huesos, plumas indigeribles y pelo. Estas partes no comestibles se acumulan en su estómago, incapaces de pasar por el tracto intestinal. Si los fragmentos de hueso permanecen en el estómago, pueden causar un bloqueo potencialmente grave.

Cuando el gato salvaje come hierba dura, las largas hojas se envuelven alrededor de los huesos y las plumas en el estómago. Al desencadenar el reflejo de vómito, el gato expulsa la materia de presa indigerible de forma segura. El pasto actúa como una red de seguridad natural contra los bloqueos internos.

2. Manejo de la amenaza de las bolas de pelo

Incluso si tu gato de interior nunca ha cazado un ratón vivo, aún requiere la purga biológica por una razón bien peluda: ellos mismos.

Los gatos son muy meticulosos con su higiene y dedican una parte considerable de sus horas de vigilia a lamer su pelaje. Su lengua está cubierta de púas microscópicas orientadas hacia atrás llamadas papilas, que actúan como un cepillo, sacando el pelo muerto y suelto del pelaje y enviándolo al esófago.

El gato traga una cantidad considerable de su propio pelo cada día. El pelo está compuesto de queratina, imposible de digerir. Durante semanas, este pelo se comprime en el estómago y forma una masa cilíndrica conocida clínicamente como tricobezoar (una bola de pelo).

Si una bola de pelo se vuelve demasiado grande para vomitarla, puede quedar atrapada en el tracto digestivo, lo que requeriría cirugía.

Cuando tu gato siente que la bola de pelo crece en su estómago, su instinto le impulsa a buscar pasto. Lo usa para desencadenar el reflejo de vómito y expulsar la bola de pelo de forma segura sobre tu alfombra antes de que se convierta en un problema médico.

3. La teoría de los suplementos nutricionales

Si bien la purga de materia no digerible es el principal impulsor biológico, los investigadores veterinarios creen que existe un elemento nutricional secundario en la preferencia por el pasto.

Aunque los gatos no pueden digerir la celulosa de la hierba, sí pueden extraer pequeñas cantidades de los jugos internos de las plantas al masticar las hojas antes de tragarlas.

Los jugos del pasto contienen ácido fólico (vitamina B9), una vitamina necesaria para la producción adecuada de hemoglobina (la proteína transportadora de oxígeno en los glóbulos rojos).

Si la leche de una madre gata es deficiente en ácido fólico, sus gatitos pueden desarrollar anemia. Comer pasto puede ser una estrategia evolutiva sencilla para obtener oligoelementos vitales de forma independiente a la dieta principal a base de carne.

Conclusión

La próxima vez que tu gato mastique hierba y luego vomite un tubo húmedo de materia verde en la alfombra, no lo castigues. No se está portando mal ni se está muriendo de hambre. Está ejecutando una estrategia de supervivencia evolutiva diseñada para protegerle de bloqueos internos. Para proteger tus alfombras y mantenerle alejado de pesticidas al aire libre, considera comprar una maceta de interior con “hierba para gatos” (generalmente semillas de avena o cebada), para que pueda disfrutar del pasto de forma segura y, con suerte, vomitar sobre los azulejos de la cocina en lugar de la alfombra.