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¿Qué es el 'Bunting' felino? La verdad detrás de los cabezazos de los gatos

28 de febrero de 2026 Equipo KittyCorner

Usted está sentado en el sofá, leyendo un libro en silencio. De repente, su gato salta a los cojines, camina directamente hacia su cara y estrella su frente contra su nariz. Es un impacto contundente y sorprendentemente fuerte. A veces lo siguen frotando el lado de los dientes o la mejilla de forma vigorosa a lo largo de la línea de su mandíbula.

Este acto de afecto extraño y casi violento se conoce científicamente como bunting.

Mientras que un perro muestra afecto lamiéndole la cara y moviendo la cola, un gato utiliza un sistema de marcado químico. Cuando su gato le da un cabezazo, no está siendo torpe ni tratando de quitarle el libro de las manos. Está ejecutando un ritual social que combina vínculo emocional con reclamo territorial.

A continuación, la explicación científica de por qué su gato le da cabezazos, qué significan los químicos invisibles y por qué también le da cabezazos a la esquina de su mesa de café.

1. La Tinta Invisible: Glándulas de Feromonas Felinas

Para comprender el “bunting”, hay que entender cómo percibe el mundo un gato. Mientras que los humanos confían principalmente en la vista y el oído para comprender su entorno, los gatos dependen en gran medida del olfato.

Un gato tiene glándulas sebáceas especializadas repartidas en lugares específicos de su cuerpo. Estas glándulas producen feromonas: mensajeros químicos invisibles e inodoros para los humanos que comunican datos emocionales y territoriales a otros animales.

Los grupos más concentrados de estas glándulas se encuentran en la cabeza del gato:

  • En la frente (entre las orejas y los ojos).
  • En las mejillas.
  • En los labios y en las comisuras de la boca.
  • Bajo la barbilla.

2. El “Bunting” Como Reclamo Territorial (“Me Perteneces”)

Cuando un gato frota su frente o su mejilla contra un objeto —ya sea la esquina de una pared, una caja de cartón o su espinilla— está presionando estas glándulas y liberando feromonas en la superficie.

Este es el equivalente felino de plantar una bandera o escribir su nombre en la pared con tinta invisible.

Cuando su gato golpea su cara con la cabeza, deposita su olor único en su piel. Le está marcando como parte de su grupo. En la naturaleza, los gatos viven en colonias donde la supervivencia depende de reconocer quién pertenece al grupo y quién es un intruso. Al frotar sus feromonas contra usted, actualizan químicamente su “pasaporte”, asegurándose de que cuando lo huelan más tarde, su cerebro registre: “Esta criatura gigante y sin pelo huele como yo. Por lo tanto, esta criatura es familia. Esta criatura es segura”.

3. El “Bunting” Como Demostración de Sumisión y Confianza

Rascar un árbol o rociar orina son formas de marcaje territorial dominantes, diseñadas para advertir a los rivales que se mantengan alejados. El “bunting” es lo contrario: un comportamiento afectuoso y asociado a la confianza.

En un hogar con varios gatos o en una colonia salvaje, se observa que los gatos se dan cabezazos entre sí con frecuencia. Los científicos del comportamiento han documentado una jerarquía en esta interacción: el gato de menor rango casi siempre inicia el cabezazo hacia el gato de mayor rango.

Por lo tanto, cuando su gato se le acerca e inicia un cabezazo contra su pecho o cara, está ofreciendo una muestra de respeto. Reconoce que usted es el principal proveedor de recursos (comida y seguridad) y demuestra su posición dentro del vínculo social que comparten. En términos felinos, es un cumplido.

4. ¿Por Qué Dan Cabezazos a Objetos Inanimados?

Los gatos no reservan sus cabezazos para sus humanos favoritos. Con frecuencia observará a un gato pasar varios minutos frotando su mejilla contra la esquina de una computadora portátil, la pata de una mesa o el marco de una puerta.

Este es un mecanismo calmante. El territorio de un gato (su sala de estar) cambia constantemente. Usted trae alimentos nuevos, una persona desconocida viene de visita o llega un mueble nuevo. Todas estas cosas introducen olores extraños en el entorno del gato.

Para reducir su ansiedad, el gato debe “sobrescribir” esos olores. Al dar cabezazos a la mesa de café o a la nueva caja de Amazon, está cubriendo la superficie con sus propias feromonas. Esto crea un entorno químico que reduce su ritmo cardíaco y le permite relajarse.

Consejo: Esta es la razón por la que las feromonas faciales sintéticas felinas (como los difusores Feliway) funcionan para calmar a los gatos ansiosos. Estos dispositivos liberan en el ambiente las mismas sustancias químicas que un gato deposita cuando frota su cabeza contra una superficie.

5. ¿Qué Debe Hacer Cuando Su Gato Le Da un Cabezazo?

Cuando su gato inicia un cabezazo, busca refuerzo social. Si ignora el gesto, el gato puede interpretar que el vínculo social se debilita, lo que le generará ansiedad.

Para responder de forma apropiada en un lenguaje que el gato entienda:

1. Devolver la Presión: No aleje la cabeza. Inclínese levemente hacia el cabezazo. La presión física de la interacción es satisfactoria para el gato y refuerza la comunicación. 2. Apuntar a las Glándulas Odoríferas: Después del cabezazo, rasque suavemente las áreas donde se concentran las glándulas de feromonas: frote sus mejillas, rasque debajo de su barbilla o masajee el espacio entre sus orejas. Esto refuerza el intercambio químico. 3. El Parpadeo Lento: Acompañe la interacción física con un parpadeo lento y deliberado. Esta señal visual refuerza el mensaje de confianza y relajación.

Conclusión

Que un gato le dé un cabezazo no es un accidente ni un intento de dominarle físicamente. Es un método evolutivo de escribir “eres parte de mi colonia” con feromonas en su piel. Marca territorio, confirma vínculos sociales y reduce la ansiedad del gato. Si recibe un cabezazo con frecuencia, significa que ha sido aceptado en la colonia.